He visto
agujeros negros
escondidos en
pupilas
capaz de tragarse
una constelación,
varios planetas,
y hasta un corazón.
Los últimos que
conocí
me arrancaron
la vida
en un parpadeo. Espero que pronto
el universo
me regale
una de esas
miradas
que te devuelven
hasta las ganas
de vivir.